Breve rrecorrido de la mitologia en Asturias, algo de lo que todos nuestros visitantes quieren saber:
MITOLOGIA ASTURIANA:
EL TRASGU:
El Transgu es un duende o gnomo de figura diminuta y simpática, viste blusa de bayeta colorada y gorro del mismo color.
Es duende casero, penetra en las casas cuando el fuego está encendido. Normalmente se preocupa de hacer las labores domésticas y trabaja colocando todo en su sitio, pero si está de mal humor, rompe los cacharros, esconde objetos, revuelve la ropa y da voces y gritos espantando al ganado.
EL CUELEBRE:
Una serpiente de gran tamaño, con cabeza y alas de dragón y cuerpo de color verde y rojo.
Sus escamas son durísimas y sólo se le puede dar muerte hiriéndole en la garganta o haciéndole tragar algo que no pueda digerir.
Habita en la espesura de los bosques, en los torreones de los castillos en ruina y en las fuentes de gran cavidad subterránea.
Su misión es la de custodiar fabulosos tesoros y personajes encantados.
LAS XANAS:
Las Xanas son unas ninfas de agua dulce que poseen una morfología completamente humana. Son de pequeña estatura, extraordinaria belleza física y larga melena rubia.
Habitan en las fuentes, en las cuevas y en las riberas de los ríos.
Al parecer, la noche de San Juan es la más propicia para romper su encantamiento; ellas salen a bailar, a lavar sus ropas y tenderlas. También devanan madejas de hilo de oro y plata; o se sientan a la orilla
EL NUBERU:
Físicamente, podríamos describirlo como un viejo muy alto y de ojos ardientes, dotado de una enorme barba y puntiagudas orejas, que viste una piel de cabrito y se cubre con un enorme sombrero negro, que acostumbra a cabalgar sobre los negros nubarrones arrojando pedrisco en los campos y arruinando las cosechas. s de las fuentes a peinar sus largos cabellos con peines de oro.
EL BUSGOSU:
Es muy velludo y en su cabeza ostenta un par de cuernos parecidos a los de la cabra, también tiene patas que acaban en pezuña hendida. Vive en las cuevas y en los bosques. Es el señor de todos los animales y los árboles del bosque. No ve con buenos ojos a los leñadores que no se contentan con recoger la leña caída de los árboles y siente un odio instintivo hacia los cazadores. Es, pues, señor y a la vez defensor del bosque.
LAS SIRENAS
El Cantábrico, en otros tiempos debió de estar muy poblado de sirenas, y se cuenta que los cruzados que iban a combatir a Tierra Santa se asombraban porque las sirenas se aparecían junto a los barcos y los acompañaban largos trechos en el viaje, con sus cantos.

